Ochoa Antich: Interinato de Guaidó es inconstitucional, autoritario, violentista y antinacional

Casi toda la dirigencia moderada de la oposición se ha sumado a la estrategia dominada por la extrema derecha de derrocar al presidente Nicolás Maduro mediante una acción de fuerza con intervención extranjera. Pero algunas pocas voces disienten de esa línea favorecedora del injerencismo y la violencia.

Una de esas voces es la de Enrique Ochoa Antich, exdirigente del Movimiento Al Socialismo y de UNT, ahora participante del movimiento Juntos. En un artículo titulado “Los ilegítimos”, criticó severamente la conducta del sector radical que controla actualmente al antichavismo y también la de los moderados que se han plegado a la ruta marcada desde Estados Unidos y Colombia.

“Con tristeza y casi estupor, veo que organizaciones e individualidades a las que creía comprometidas hasta el tuétano con la ruta democrática (incluyendo Juntos, el grupo de opinión política al que pertenezco) han tomado la decisión de apoyar el inconstitucional, autoritario, violentista y antinacional supuesto ‘interinato’ del presidente de la Asamblea Nacional como dizque presidente de la república, tan usurpador este como el otro”, expresa Ochoa Antich.

“Luego de boicotear una y otra vez la ruta democrática: abstención, no-diálogo, protestas violentas, el extremismo opositor parece haberse salido con la suya: por la vía de los hechos cumplidos (como hechos cumplidos fueron el del golpe de Estado del 12A, el paro indefinido, la abstención del 2005 y las guarimbas), sus capitostes fueron jalonando el camino hasta acá y aislando e incapacitando a la oposición democrática (echando mano, dicho sea de paso, de una injuriosa campaña de destrucción moral contra todo aquél que osara disentir de su pensamiento único). Nada nuevo: se trata de un viejo plan acariciado por sus mentes febriles desde 2002”, continúa el texto.

Según Ochoa, los sectores más radicalizados de la oposición se han aprovechado de un hecho al que cataloga como fortuito, la llegada de VP a la presidencia de la AN, para “echarse sin pudor y sin recato en los brazos de los EEUU”.

“El extremismo ha reconquistado la hegemonía de la oposición. El más grosero episodio de todos, otro hecho cumplido que los retrata en cuerpo y alma, fue la autojuramentación del presidente de la AN como encargado de la presidencia de la República, sin consultar siquiera a sus más inmediatos colaboradores (el rostro de los vicepresidentes en la tarima fue todo un poema): desnudo autoritarismo. No nos llamemos a engaños: tras la apariencia de pluralidad y amplitud, a esta oposición solo la dirigen un sector de Primero Justicia, VP y… el Departamento de Estado y en esa instancia se adoptan todas las decisiones importantes. Es la dirección política real de una oposición tutelada”, puntualiza Ochoa Antich en su artículo.

El descontento existe

El dirigente político, que llegó a desempeñar funciones como vocero de la Mesa de la Unidad Democrática, no ceja en sus críticas al gobierno de Maduro, al que califica como el peor de nuestra historia. Dice que el actual movimiento opositor sintoniza con la desesperación de la gente agobiada por la devastación del país. Pero asegura que lo hace “creando una ilusión que algunos llaman esperanza y que aún está por verse si no es sólo espejismo”.

“Sí, posiblemente logren su cometido y entren en Miraflores (quién sabe si sobre la punta de las bayonetas del ejército estadounidense y tras una montaña de cadáveres). Sí, quizá tienen razón (pragmática) quienes hasta por razones generacionales, quieren sumarse a esta eventual y penosa ‘victoria’ y formar parte de esta historia torcida. En mi caso, no voy a sumarme al coro de los contemporizadores, que dicen que hay que seguirle el paso a la gente. No es mi talante. No me gusta, no estoy hecho a la medida de ese sentido de la oportunidad, que en algunos casos se convierte en oportunismo: no tengo estómago para eso”, expresa.

Partidario del referendo consultivo

Ochoa Antich forma parte de la Plataforma por el Referendo Consultivo, un grupo de organizaciones e individualidades que plantean una salida a la crisis política actual: consultar al pueblo mediante un referendo si quiere que se hagan nuevas elecciones presidenciales y parlamentarias.

“Hemos diseñado una ruta para un cambio de gobierno en paz –explica-: nuevo CNE; referendo consultivo para mandatar la relegitimación de todos los Poderes Públicos mediante elecciones generales; conformación en el acto de un gobierno de unidad nacional (sin Maduro, claro). No sé qué chance tenga esta propuesta, y si los tiempos de la guerra dan, pero al menos será un testimonio para salvar la honrilla y, si llega a producirse lo peor, dejar dicho que cuando en Venezuela los más se dejaron tentar por la violencia, la sangre y la barbarie, hubo quienes intentamos un camino democrático y civilizado”.

En su artículo, Ochoa Antich reitera la propuesta del referendo consultivo y dice que en términos personales no puede apoyar, “ni explícita ni tácitamente, una ruta que rechaza de plano, como sus principales voceros han dicho, el diálogo y la negociación”. Añade que es y será dialoguista. “Creo que se dialoga siempre, incluso en la peor de las circunstancias, bajo las bombas como Vietnam, bajo las balas y desde la cárcel como los negros en Sudáfrica, desde el silencio impuesto como la disidencia política en los regímenes comunistas de Europa oriental. No puedo apoyar a quienes se vanaglorian en ser el no-diálogo”.

Alega que no puede apoyar una estrategia que comienza por la premisa del cese a la usurpación, pero planteada sin diálogo ni negociación, como una rendición incondicional, lo que, según su interpretación, conduce casi fatalmente a, o al menos acepta la posibilidad de una intervención militar extranjera, como lo han hecho explícito sus principales voceros. “El propio presidente de la AN ha dicho que está dentro de las facultades del cuerpo autorizar la presencia en territorio nacional de misiones militares extranjeras. Interpreta abusivamente el artículo 187 de la Constitución, ¡como si un ejército extranjero multinacional pueda ser conceptuado como misión! ¿Será que cree que los venezolanos somos imbéciles?”, se pregunta.

“Lo digo con respeto: ya estoy muy viejo para al final de la vida, manchar mi conciencia siendo tonto útil de una indignidad como una intervención militar extranjera, en nuestro caso gringo-colombo-brasileña. Vergüenza”.

“No puedo apoyar una política claramente inconstitucional y autoritaria. Es verdad que estamos en una realidad compleja y urgente que pone a lo político por encima de lo jurídico, pero obviar ciertas rigideces de lo jurídico sólo puede hacerse con base en acuerdos y consenso y por medio de un mandato popular. Por eso la propuesta del referendo consultivo que algunos hemos formulado. Poner la política por encima de lo jurídico… ¡pero no patear la Constitución! ¿Dónde dice nuestra ley de leyes que un encargado de la presidencia de la república se autojuramenta sin acuerdo explícito del cuerpo, previo debate del asunto, y en la plaza pública?”, enfatiza.

De acuerdo a la opinión de este dirigente, denunciar la violación de la Constitución por parte del Estado autoritario y de seguidas atropellarla, deslegitima el discurso opositor. “El fulano Estatuto de la transición es por donde se le mire arbitrario y antidemocrático. ¿Cómo es eso que los dos principales Poderes Públicos se concentran en uno solo por tiempo indefinido? ¡Estamos regresando a los tiempos de la Convención durante la revolución francesa! –subraya-. Es una antológica arbitrariedad basar toda su legitimidad jurídica en el artículo 233 de la Constitución, cuando este es suficientemente específico y para nada contempla los supuestos a los que quiere aplicarse”.

El tiempo corre

Ochoa Antich, quien fue el enlace de la candidatura presidencial de Henri Falcón con los movimientos sociales, advirtió que el plan de los radicales comienza a vencerse. “Ya la primera hipótesis del plan fracasó: ha pasado más de un mes desde la juramentación de Maduro ante el TSJ y el pronunciamiento militar que presumían, que el liderazgo opositor prometió a los gringos, y que al final casi rogaron y ruegan, no se produjo”.

“Así, el 23F parece un punto de inflexión. A menos que se produzca algún acuerdo de última hora (y ojalá que así sea), las opciones extremas son: o la oposición procede y con las armas extranjeras por delante, ingresa la ayuda humanitaria, inicia una guerra intervencionista que termine con la toma del poder, e instalan al autojuramentado en Miraflores; o la población se verá nuevamente defraudada, el ‘sí o sí’ terminaría siendo una habladera de pistoladas, y se iniciará un proceso de reflujo que puede saldarse en una mayor desmoralización y desmovilización, lo que puede adentrarnos en una larga agonía para el madurismo, de años quizá, que sería una larga agonía para el país también”, dice.

Ochoa Antich advierte sobre la expiración de otro plazo. “Por cierto, este 23 finiquita ese ‘intinerato’, ya que se basa en el artículo de marras: ¿Qué va a hacer la oposición/AN? Porque de no cesar la pretendida ‘presidencia interina’, el 24 tendremos, incluso de acuerdo a la narrativa de la AN, dos usurpadores, dos ilegítimos”.

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